 Palacio Real de Aranjuez
Desayunamos en el hotel, en modo bufet con de todo, con sus huevos fritos recién hechos y todo muy rico y bien presentado. La visita guiada es a las 10:30, y hasta esa hora caminamos por los jardines de la Isla etc, sacando fotos y disfrutando. La visita no podía ser mejor: estamos solos con la guía Cristina, más bien que bien. El Palacio Real es una joya, un placer para la vista, un deleite para la sensibilidad de la parejita, jeje. Terminada la visita nos echamos una caña en los soportales de junto al palacio, amenizados por una tuna femenina que apareció inesperadamente y nos hizo sonreír y tal y cual. Y a comer. Casa José. Qué bien comimos, super bien. Bien atendidos y bien acomodados y bien todo. Y lo típico en nuestras historias: después de comer nos lanzamos a visitar la zona y a echar cañas y todo eso. Un día para repetir. |