De nuevo otro día dedicado a las cosas del hogar; y no tengo reparo en confesar que lo disfruto. He madrugado mucho, sobre las seis ya estaba arriba. Y tiene su explicación: Indalecio ha incordiado mucho durante la noche; cada dos por tres se subía a la cama, buscaba mimos, se tumbaba aquí y allá, se bajaba de la cama y curioseaba por la casa, y vuelta otra vez. Total que a eso de las seis he optado por levantarme, le he dado su desayuno, he preparado café y me he sentado a ver las noticias relacionadas con la semifinal de ayer en la Eurocopa, el partido en el que España gana a Francia por 2-1, con goles de Lamine Yamal y Dani Olmo, remontando un gol francés. Y cuando Raquel se ha levantado y se ha instalado en su despachito, yo me he acomodado en la butaca, me he colocado los cascos marrones, y me he degustado el partido en diferido, sin prisas y sin agobios. Finalizado el partido me he duchado y tirando del carrito ha salido de compras. Primer pase por el LIDL; pastillas para lavavajillas, una docena de latas de bonito del norte, latas de sardinillas y latas de mejillones, un cacito para cocineos variados, una lechuga y unas bolsas de brotes tiernos y de espinacas baby. Segundo pase por el BM. Poca cosa en el BM: queso de Santi, copos de avena para Raquel, cuajadas, y poco más. Y tercera visita a la frutería, a por pepinos y champiñones. De vuelta a casa he organizado las compras y me he puesto mano a la obra con la tarea de meter en el trastero todos los bártulos del viaje que aún estaban esparcidos por el pasillo; para llevar a cabo la tarea era preciso poner en orden de revista los trastos del trastero. Trastero. He sacado medio trastero al descansillo. En un aparte he ido colocando las cosas que tenían como destino la basura; el resto lo he ido ubicando con cierto criterio. Tras una buena sudada he dejado el trastero en bastante buen estado. Y para rematar la jugada he hecho varios viajes a los contenedores a tirar las emes. Ya digo: una buena sudada. Así que al terminar esa faena me he vuelto a duchar. A continuación... preparación de la comida. El menú de hoy ha sido sencillo: ensalada de lechuga, canónigos, rúcula y otras hierbas, con rabanitos y cebolleta; y pechuga de pollo a la plancha. Me ha quedado todo de nota notable, jajaja. En fin, serían las tres cuando finalizado todo lo anterior me he apalancado dulcemente sobre mi butaca y me he relajado hasta casi las seis. Raquel ha salido de expedición: ha decidido que este verano quiere probar clases de yoga, o pilates, o algo en esa línea. Ha visitado un centro de yoga en la calle Mazarredo, en el nº 35, pero le ha decepcionado; para mañana tiene previsto otro intento en esa zona, en un local que le ha dado mejores vibraciones; veremos. La cena. Tomate en modo ensalada para mí, pepino para los dos, y tortilla de champiñones (5 huevos y 2 docenas de hongos). Raquel se acuesta a ver tele y yo me veo la primera parte de la semifinal entre Inglaterra y Holanda; finaliza 2 a 1 a favor de Inglaterra... el domingo nos veremos las caras.
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