 De madrugada el cielo se ha envuelto en nubes oscuras. Llueve con ganas, tal que si este mes fuera abril, el de las lluvias mil. A primera hora preparo todo para hacer cuellos y abdómenes sobre el sofá, al ritmo de la voz de Maite y supervisados por Indi que está fantaseando bajo nosotros, oculto en el canapé. Y sigue lloviendo con ganas. El PC me recuerda que a las 10:30 tengo cita con Susana, para la revisión periódica, que hace casi un año de la anterior; además tengo que hablarle de las molestias que padecí hace unos días, en Órgiva, en la mandíbula derecha; molestias que me hicieron temer lo peor, como siempre me pasa cuando algo se sale del guion en la normalidad física. Anoche organicé mi salida a Deusto de manera que me sirviera para probar el estado real de la recuperación de mi rodilla izquierda; ir a Deusto en metro y regresar caminando, con la opción abierta de un pase por el Guggenheim a ver qué se traen por allí. Pero el despertar me hace modificar lo previsto: me preparo con lo necesario para caminar en dirección a Deusto, aceptando que el regreso a pie es bastante inviable por mor del agua del cielo. Bermudas vaqueras deshilachadas, deportivas con calcetines, macuto hidrófugo, chubasquero azul intenso y paraguas negro del Tyger. Suficiente equipamiento si la lluvia no pasa a convertirse en chaparrón. Itinerario. Ascensores de Solokoetxe, puente del Arenal, Gran Vía, Colón de Larreátegui, Gran Vía de nuevo, Moyúa, metro en Moyúa, Deusto, consulta de Susana. El giro de guion tiene que ver con el aguacero que se desata sobre los viandantes; aprovecho la coyuntura para sacar en la sede de la BBK la pasta para pagar a Susana. Para lo relacionado con la visita a Susana, pulsar en el enlace... El resto del día lo paso tranquilamente en casa, sin complicaciones. Preparo la comida. De primer plato he preparado una crema con las patatas con sabor a merluza que sobraron del jueves, cuando estuvo comiendo en casa mi Tachón precioso. De segundo, unas tajadas de lomo adobado, unas de las que empaqueté para congelar. De sobremesa, móvil y tele; estoy intentando ver la serie de Starwars «The Acolyte», pero me está costando porque me vence el sueño; estoy en ello. Cenamos ligero, a base de pepino con rabanitos y cebolleta y huevos cocidos con lata de sardinillas/bonito del norte. |