Hoy el día nos ha sorprendido: fuera, en la terraza, hace fresco, un frescor muy agradable e inesperado. Durante la noche ha llovido con ganas y se agradece un montón. Raquel había propuesto salir a caminar por Archanda etcétera, pero al despuntar el día se le han evaporado las ganas y yo tampoco he insistido mucho, más bien poco. El cambio de planes me ha abierto una ventana de oportunidad: meterme en el trastero a ordenar sin prisas. La zona de las baldas de la izquierda según se entra, y las baldas de las herramientas, los clavitos y los cachivaches. El resultado ha merecido la pena; aún queda mucho por hacer, pero mientras se va avanzando me doy por satisfecho. A eso de las doce he parado de currar, me he duchado y me he relajado un ratillo. La comida ha sido un calco de varias de la semana, ensalada de lechuga, canónigos, rúcula, cebolleta, rabanitos y aliño con mostaza, jengibre, aceite y vinagre, y merluza rebozada.
Plan de la tarde: me tiro en la cama a ver el último capítulo disponible de la 2ª temporada de «La Casa del Dragón», en concreto el capítulo 5. He visto aquello a duras penas, dando cabezadas; pero bien. Cena. Acelgas de Nerea. |