 En 1312 el rabino Shem Tov ben Abraham Ibn Gaon, talmudista y cabalista, escribió en su ciudad natal de Soria un manuscrito ilustrado de 768 páginas. Se trataba de una biblia hebrea hecha a partir de pergaminos que contaba con puntos vocálicos, marcas de cantilación, textos masoréticos y letras anómalas; así como ilustraciones de objetos y animales, arcos dorados con arreglos vegetales y motivos ornamentales cristianos e islámicos.
Además de profundos secretos cabalísticos ocultos en distintas letras policromadas, también incluía numerosas referencias al Códice Hilleli, un manuscrito perdido del siglo VII considerado uno de los registros más precisos de la Biblia hebrea. Con el transcurso del tiempo, el texto obtuvo tal popularidad que el propio autor lo trasladó de la España medieval a Tierra Santa (Israel), salvándolo, sin saberlo, de la furia y las llamas propiciadas por la Inquisición española más de cien años después.
Shem Tov nació en 1283. Bajo la corona de Castilla, Soria contaba en aquel momento con una comunidad judía dedicada al comercio, el préstamo y la artesanía. Algunos de ellos arrendaron igualmente la recaudación de rentas de la monarquía y la administración de haciendas nobiliarias como las del duque de Medinaceli y la casa de los Mendoza. Como consecuencia de esto, el espacio urbano se repartió entre el centro señorial habitado por los linajes cristianos, la aljama hebrea que subía por la falda del castillo hasta la sinagoga vieja y las órdenes militares de San Juan y del Temple que fundaron los monasterios de San Juan y San Polo.
La ciudad vivió una efervescencia cultural sin precedentes. En los barrios cristianos brotaron las iglesias románicas y una escuela de Gramática, mientras que en la judería lo hicieron las sinagogas y una academia talmúdica. De hecho, ambas confesiones compartieron la elaboración de manuscritos iluminados: beatos como el de Osma y escrituras hebreas respectivamente. Fue en este contexto donde el rabino elaboró su biblia.
Sin embargo, la obra literaria de Shem Tov comenzó mucho antes. En concreto, tras pasar largas temporadas en Tudela y Barcelona, y estudiar con eminentes rabinos como Shlomo ben Adret o Isaac ben Todros. Además de su biblia, produjo distintos textos entre los que destacan el Keter Shem Tov, la primera glosa completa escrita sobre las porciones esotéricas del comentario de la Torá del rabino Moisés Nahmánides (Ramban) y en la que ya se pueden ver motivos decorativos similares a los que aparecen en la Biblia de Cervera y en la de Oxford; el Migdal Oz, una paráfrasis de la Mishné Torá terminada hacia el final de su vida; y un comentario sobre gran parte del código legal del rabino Moisés Maimónides, en el que lo defiende frente a sus detractores.
De Tierra Santa a Nueva York La Biblia Shem Tov es considerada actualmente uno de los textos hebreos más importantes del mundo y una obra maestra de la cultura sefardí medieval. Es, asimismo, un libro de hondo calado religioso porque se basa en manuscritos antiguos perdidos que arrojan luz sobre los orígenes de la tradición hebrea en los planos jurídico y místico.
La obra estuvo en paradero desconocido hasta el siglo XIX, cuando fue registrada en la colección de la familia Seror, afincada en lo que es hoy Trípoli (Libia). Esta se la vendió en 1909 a David Solomon Sassoon, bibliófilo, anticuario y filántropo británico de origen judío, además de uno de los mayores coleccionistas de manuscritos hebreos. Su última aparición en una subasta pública se produjo en 1984, cuando fue adquirida por un coleccionista europeo anónimo a cambio de 825.000 dólares. En 1994, fue vendida de forma privada a su actual propietario, Jacqui Safra, otro coleccionista de objetos históricos.
En esta ocasión, Sotheby’s la sacará a subasta el próximo 10 de septiembre con un precio estimado de entre 5 y 7 millones de dólares. No es de extrañar que la casa de subastas haya escogido su sede de Nueva York. El estado de Nueva York concentra la mayor comunidad judía fuera de Israel: cuenta con más de 600 sinagogas y alberga el 15% de toda la comunidad judía de EEUU. De hecho, uno de cada nueve habitantes de la gran manzana es judío, y uno de cada cinco en Brooklyn.
El pasado 2023 se subastó también en Nueva York y por 38 millones de dólares el Códice Sassoon, el ejemplar de la Biblia hebrea más antiguo y completo de la que se tiene constancia. El comprador fue el Museo del Pueblo Judio de Tel Aviv (Israel). |