Este viernes es víspera de mañana sábado y, como tal singular circunstancia, hay que ufanarse en la preparación de substancias materiales e inmateriales; subordinar el día a día a las angustias económicas y pasar una noche confusa y angustiosa... así es mi ansiedad vital de toda la vida, claro, qué se le va a hacer. En el BM hago acopio de cervezas y Monopoles, además de otros elementos menos interesantes. De regreso al hogar me relajo un rato antes de poner manos a la obra con el cocineo de mediodía. Hoy toca comer coliflor de primer plato y merluza rebozada de plato fuerte; todo ello queda perfecto y damos cuenta de ello con premura e intensidad deliberada. Después Raquel se acuesta un rato antes de no salir al yoga y yo me apalanco en la butaca con Indi en el regazo. Estos son los viernes que preceden a un fiestón con la camarilla; en esta ocasión el lugar elegido para el pedo es en nuestro palomar del alma. Los detalles en otra entrada contemporánea a los hechos. |