 Siempre siento un cierto temor cuando inicio un «Retorno al cuerpo», un temor a perderme en el camino, jajaja. Comemos un arroz con tomate y huevos fritos, y lo comemos antes del mediodía, para enderezar el cuerpo. Raquel está fatal y pasa la mañana encamada. Yo logro una cierta recuperación después del arroz y me pongo a tope con el orden y limpieza de la casa. Organizo la nevera y todo el tema de las cosas que nos trajo la rubia; puerros, calabaza, coliflor, vainas, piparras, nueces, y pingos en la nevera que se van mayoritariamente a la basura. Paso la aspiradora grande y friego todo. Sin pausa me doy una ducha y me quedo como mucho mejor; iba a decir «como nuevo», pero me ha parecido innecesario exagerar. El resto del día descasando en modo intensivo. A última hora Raquel prepara una tortilla de patatas que nos triscamos con ganas, para dejar bien asentado el cuerpo tras el largo viaje de... «Retorno al cuerpo».
Nota Mendizaleak.- Arantxa y Marian están desde hace unos días en Japón. |