He dedicado parte de la mañana en llevar a cabo una nueva «Operación Trastero». Me he dado un buen tute. En esta ocasión le ha tocado el turno al mueble de la ropa: lo he vaciado, he apartado los trastos que eran para la basura, he sacado toda la ropa para que Raquel hiciera selección (cosa que ha hecho y que ha dejado a la mitad, qué guay), y he reorganizado las cosas para meter dentro del mueble las sillas de playa, la megatumbona, y algún trasto más. En las estanterías he hecho sitio en varias baldas para colocar los zapatos de Raquel. En cuanto a las cosas que he bajado a la basura... Los 2 cuadros de carteles de cine, la columna metálica de la VibroPower, una tele LG viejilla (que estaba bajo el mueble, en lo más hondo), y una bolsa de 50L repleta de ropa de Raquel. Resumiendo. El trastero ha mejorado y aún le queda por rematar; probablemente sea el cuento de nunca acabar. Tras una ducha reconfortante he preparado la comida: unas exquisitas patatas con merluza y guisantes. El resto del día viendo tele y distrayendo la tele telemáticamente. |