¿Cuándo es un buen momento para morir? No se sabe, pero seguro seguro que hoy no. La DANA nos tiene preocupados, bueno, a Raquel la tiene asustada, y no para de proponer hacer noche por el camino ya que Huelva está en zona de alerta roja; pero yo me me tengo firme y me empeño en hacer el recorrido previsto, de Salamanca a Huelva. Poco antes de las diez cargamos el coche en el Parking Campillo y emprendemos viaje bordeando la raya con Portugal, por la Vía de la Plata. Béjar, Hervás, Cáceres, Almendralejo, Badajoz, Sevilla, Huelva. En los tramos de sierra Gredos unos chaparrones nos ponen los huevos de corbata; pero todo transcurre sin incidentes. Hacemos una parada en El Caldero. Raquel, previsora por si está en sus últimas horas, se zampa unos huevos fritos con patatas; yo pincho tortilla. Siguiente receso a unos kilómetros antes de Sevilla: Raquel bocata lomo; yo ensaladilla. La parada es en Grupo LEO 24H. Sin incidentes de ningún tipo llegamos a Huelva. El ático está en el nº 33 de Avenida de Italia, en el piso 8º. Durante unos minutos flipamos pensando que el ascensor está averiado, ya que al pulsar el botón no se producía ningún evento. Tras esos instantes de desconcierto a Raquel le da por intentar abrir la puerta y... ¡¡¡se abre!!!, tan sólo pasaba que el ascensor cuando está en la planta baja permanece con la luz interior apagada. Joder con el ascensor inquietante. En el siguiente paso también saltó la sorpresa; el susto, mejor dicho. Le pedimos al Maps que nos lleve al parking y nos lleva, pero he aquí que el mando a distancia con abría la puerta corredera, ni la llave abría la puerta de acceso peatonal. Descontrol total. En esto estamos cuando hace acto de presencia un vehículo que sí tiene un mando que abre, y entra, y nosotros detrás. El vehículo accede al parking tras pasar la barrera y allá me detengo para pasar la tarjeta que nos había dado la Cindy, pero no nos abre y para colmo nos quedamos atrapados entre la puerta corredera y la barrera. Agobio ligero. Opto por lo normal: llamar a un teléfono que decía "Urgencias 24H". Me atiende un tipo muy competente que nos explica que ese parking no es el que nos corresponde, sino otro cercano, incluso más cercano al apartamento. Nos abre en remoto y nos dirigimos al otro parking; y todo transcurre con normalidad. Ufff, por fín aparcamos el coche y regresamos al apartamento, en donde habíamos dejado el equipaje antes de ir a aparcar. Un inicio en Huelva para recordar, jajaja. ¿El ático? La primera impresión es un poco floja, pero tras darle nuestros inevitables y habituales toques decorativos le cambia totalmente la cara y la impresión torna hacia un "me encanta el pisito". Salimos a echar una caña; estamos cansados. Compramos básicos en el DIA y cenamos tan a gusto. Proyectamos la tele en la pared del dormitorio y nos ponemos a ver la 2ª temporada de Bellas Artes. |