 No he salido de casa en todo el día, me ha apetecido hacerlo así y no he visto por qué no poder llevarlo adelante, el plan digo. Mucho PC, mucho asp, mucho relax. Para comer: ensalada y salchichas frescas con tomate. Estamos en ello cuando suena el timbre del portero automático; son los alegres divorciados que vienen a recoger el nuevo móvil de Jorge (el sábado estrenó el suyo Esther y hoy le toca a Jorge; que por cierto se han comprado el mismo modelo, un Redmi etc). La Tata venía en plan fiestero, con cervezas y ganas de salir por ahí a plimplar y, quizás, comer algo; pero afortunadamente Raquel tenía claro que ese plan no era su plan, ni el mío, por lo que la pobre Tata se tiene que largar a la calle arrastrando tras de sí la voluntad anulada de Jorge, que, por otro lado, marcha contento con su nuevo móvil. Con la casa en calma y toda la tarde por delante, que mejor que Raquel se las pire a sus movidas y que en el último momento, antes de salir por la puerta, me traiga una sorpresita con Virgilio de remitente: ¡¡¡ un puñadito de perejil !!!. Ya tengo la tarde hecha, jajaja. Y poco más, jajaja. Alberto ha propuesto venir a comer a casa el próximo viernes, la víspera de su cumpleaños, para precelebrar. Yo estaré de mirandas, ya que el miércoles Susana me colocará dos pernos para implantes y lo que ello implica: sólo líquidos y cremas; en fin. |