 En Montalbán, la Iglesia de Santiago el Mayor, una espectacular construcción que entremezcla el estilo gótico con el mudéjar y que lleva más de ocho siglos en pie. La historia de la iglesia de Santiago el Mayor, ha estado condicionada desde su origen por su localización geográfica estratégica sobre un Monte (Albano) y por su función religioso-defensiva. Desde la Edad Media, ese enclave defensivo natural, se reforzó con la construcción del castillo y de la iglesia, y con ellos, en las laderas del monte y bajo su cobijo y protección, creció la villa con el mismo nombre. La cronología de esta iglesia parece encuadrarse en los primeros años del siglo XIV, según los historiadores R. Sáinz de la Maza y G. Borrás y Gualis. El núcleo central de la Encomienda lo constituía el convento de Montalbán, cuyos orígenes se deben situar a comienzos de 1212. No obstante, respecto al castillo y a la iglesia, se conocen pocos datos. El inicio de su construcción data de 1210, cuando Pedro II ordenó al maestre Fernando González que la edificase y de ella, en la actualidad, apenas se distinguen sus vestigios entre el nuevo templo construido en el siglo XIV, en tiempos de Alfonso V. Borrás y Gualis, se basa para la atribución a la fecha de construcción, en los estudios comparativos que realiza en varias iglesias construidas en esos años, especialmente hace referencia a la iglesia de San Pedro en Teruel, que conserva documentación específica acerca de las fechas de su construcción (1319/1383-92) y que sigue el modelo de la de Montalbán, que es su predecesora. Por su semejanza ambas parecen poseer las mismas características constructivas y funcionales, de las denominadas iglesias-fortaleza.
Hoy en día, del castillo sólo quedan sus restos después de haber sido prácticamente destruido durante la Primera Guerra Carlista y, junto a él a media ladera del cerro que éste ocupaba, se hallaba emplazada la iglesia de la Encomienda, denominada en origen de Santa María del Castillo.
Por lo que se puede verificar, la iglesia se construyó inicialmente en piedra de sillar hasta una determinada altura, a partir de la cual se continuó con ladrillo. Las causas de este cambio en la forma de construcción proceden de la propia historia de Montalbán, que como Daroca y otras ciudades amuralladas construyeron o reconstruyeron sus iglesias en el siglo XIV, a partir de material de piedra, procedente de las posibles destrucciones sobre otras edificaciones que les precedieron, cuyos sillares constituían un material muy deseable para elevar los nuevos edificios.
La iglesia, de nave única, sigue el extendido modelo del gótico levantino. Posee el ábside poligonal, con siete lados y el mismo número de capillas entres sus contrafuertes.
Está abovedada con crucería sencilla y consta de tres tramos y dos capillas laterales a cada lado, cubiertas según el procedimiento mudéjar, con cañón apuntado. La singularidad de esta iglesia, junto al grupo de templos defensivos al que pertenece, se caracteriza por la presencia de una tribuna en la parte superior, (la que se considera como mudéjar por la utilización del ladrillo), que corre por encima de las capillas laterales de la nave y circunda el ábside. Esta tribuna se abre al exterior por una serie de vanos y es la que le confiere a la iglesia el carácter defensivo propio de su vinculación con un señorío militar. |