 Tras el bajonazo emocional del miércoles hoy tocaba recuperar las ganas de vivir a costa de lo que sea, pues no es plan. Este jueves es un día de víspera de fiesta, el viernes lo es. El plan es muy casero, con Raquel de protagonista en la cocina y en el pensamiento de las opciones. Hoy el cocineo se fundamenta en probar a hacer las patatas en gajos estilo "patatas de luxe de McDonalds". En el pase por el BM, con carrito, he pillado una bolsa de patatas para guarnición para dar salida al ingenio raqueril. Además he comprado el alimento central de la comida: un par de hamburguesas. Aprovecho la ocasión para pedirle a la jefa, Elena, que me prepare una carcasa de pollo para hacer un buen caldo; Raquel ha pensado que ese caldo le va a venir de cine para preparar un risotto de setas, de las que he comprado un par de bandejas. También helados y también vino, 2 botellas de Monopol (ufff jajaja). Con estos mimbres se construye el nuevo día. Vinitos en la terraza, vinitos en la cocina, vinitos y más vinitos... Hasta que aparece la nena con una bolsita de perejil ¡¡¡Habemus Perejil!!!. En fin, es lo que hay, así es fácil recuperar la sonrisa, jeje. La tarde adquiere un buen cariz. El caso es que después de comer la cosa se desarrolla al ritmo de los deseos de la nena; y... ¿ qué desea ?, pues desea montar la sala de cine con pantalla grande y proyección profesional. La cinta seleccionada es un clásico: «El guateque», con Peter Sellers de protagonista y tal y cual. Buena peli para relajarse y hacer risas. Y mucho perejil... |