 Caminata por el Campo Volantín hasta el Puente de Deusto. Compra de regalo para amigo invisible en tienda de accesorios en Colón de Larreátegui: una gorra animal print para Àngels, que deseo y espero que le guste. Compras de juguetes en el Corte Inglés: nanoblocks para Irati, Mikel y Marta. Y, aprovechando que estoy en el Corte, le pillo cinco paquetes del Sheba rico al chaval, jeje. En el Casco Viejo compro lomo adobado y finas lonchas de tocino. Regreso a casa también caminando; ascensores etcétera. Notita insulsa: encuentro con Santi, el ex de la nena, en la calle Correo; sin más. Comemos el lomo acompañado por guisantes finos; muy digestivo. Después de comer la nena se prepara y sale a airearse y a yoga. Yo dedico la tarde a seguir con la lectura de «Habla, memoria», dulcemente acunado por música clásica que vuelco desde el móvil sobre el televisor del salón; mientras el chaval pasa las horas apalancado sobre mí, disfrutando de Mozart y compañía. A media tarde un repartidor me trae los prismáticos que compré anteayer por Amazon, y que espero y deseo (jjj) que le gusten. Un día sencillo y agradable.
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