 Así, a bote pronto, mi primera intención era dejar esta entrada en modo esquema y rematarla mañana, a toro pasado; pero no sé, lo mismo no pasa eso; se verá. Otra jornada anodina, tristona, con las fuerzas justas, tirando para delante empujado por el motor incombustible de mi vida entera -de mis lecturas, de mis quehaceres, de mis dolores-. Las chicas se han tumbado a poner a punto sus abdominales; mientras, yo me disponía a salir al mundo, pero sin prisa. Huevos cocidos aliñados con sal y aceite de José Antonio; los míos además con mayonesa Artua -mmm, mucho mejor-. Hoy no hace tanto frío como los días pasados. Me he colocado mi chamberguito impermeable, el del forro azulón; los cascos y el macutito y me he lanzado al mundo con la intención de ir a comprar al BM, pero dando un buen rodeo. El rodeo me ha llevado por la calle Carmelo hasta la tienda de Mascotas, para no regresar a casa sin algo para el chaval; le he comprado un sobre de pollo en gelatina y una bolsita de chuches. Y el rodeo ha continuado en el BM para comprar pulpa de tomate, verduras y fruta; y unas galletitas para la nena. Y la última etapa del rodeo me ha trasportado hasta las estanterías de mi china, a fisgar sin más, pero ¡¡¡he encontrado la espátula que estaba buscando desde hace meses, años!!! -qué momento-. He subido todo lo comprado a casa y he vuelto a bajar sin pausa: he recordado que quería llevar a la retoucherie mi super chambergo de frío, que se le había abierto un poco la costura de la manga derecha, tras un lavado en lavadora casera -quizás una imprudencia, no lo sé-. Me ha cobrado 5€ por el arreglo y me devolverá mi chisme el lunes que viene -bien también-. Antes de subir me he demorado un rato echando un piti y un zurito en el Bar Las Torres -improvisado totalmente-. Y a casa a ponerme con las tareas del cocineo. La comida he sido a petición de Raquel: pasta con tomate y guarnición de coles de Bruselas. A las coles yo he añadido unas flores de brócoli -que he comprado en el BM-. La idea era emplear pasta de lentejas, de la que compró la nena en el Mercadona, pero apenas quedaba para una ración, por lo que he sustituido la pasta lentejas por la pasta integral habitual. Cebolla a pochar, para hacer salsa de tomate con la lata de Pulpa -que he comprado en el BM-. Coles y brócoli al wok. En fin, todo el asunto. Mientras cocino escucho una conferencia chulísima acerca de Troya y todo el tema -ahora la busco y añado el enlace-. Y me trisco un par de latas y un par de pitis -es lo que hay-. Comemos. Raquel, tras una preparación de casi dos horas, sale a su clase de baile del miércoles, la que comparte con las «autoridades sanitarias». Yo me apalanco y veo unos capítulos de la segunda temporada de «La Plataforma», hasta caer frito por el sopor de todo el tema.
Notas.- Raquel ha propuesto viaje primaveral a Cádiz; de nuevo. Me parece bien, a la nena eso le hace muy feliz, le da mucha fuerza -eso me encanta-. Ya ha reservado algún apartamento y todo, jeje. Raquel ha comprado por Amazon una pantalla para el proyector. Yo he comprado, en AliExpress, unos auriculares muy baratos, 9€. |