 Hoy a la nena le toca en suerte pasar el día en la central de Archanda/Artxanda, pues tiene que agasajar a sus superiores jerárquicos, que vienen este miércoles a Bilbao a confraternizar; el Gerente y el Jefe. Ha salido de casa a primera primera hora, antes de las siete, fíjate. Yo me he pasado la mañana en plan tranqui, colgando colada, limpiando cocina, cambiando la arena del arenero de Indalecio, trasplantando la planta a la maceta transparente que le compré a mi china; y muy poco más, revolver unos huevos para almorzar, como mucho. Pasadas las tres me visto y me voy a coger el metro para ir a Deusto, al ambulatorio, a la cita de las 16:10 con Dermatología. Ver enlace. Raquel aparece por casa a eso de las doce de la noche, pasadas; en buen estado, hay que reconocerlo. Han cenado en el sitio que había reservado, uno de la zona de Henao -pendiente nombre-. Por mi parte, y aparte de los porros, un día de lo más tranquilo y relajado; un poco glotón, más de lo necesario, también es para recordar.
Nota.- Perejil finito. |