He pasado mala noche. Sobre las dos me he levantado a mear y ya no he conseguido conciliar un sueño en condiciones; además, la zona operada me dolía al menor movimiento o esfuerzo. A eso de las seis y algo he optado por levantarme. He preparado café y un par de tostadas con jamón york; y me he sentado al ordenador a ocupar mi mente en cualquier cosa que no sea el dolor inguinal. En fin. Al terminar Raquel la clase de abdominales con Maite me he vuelto a la cama, bien arropado por mi nena y he descansado. Al rato de estar acostado ha venido Indi a hacerme compañía y a ofrecerme su barriguita para que me relajara; es mi cielete caído del cielo. Raquel ha bajado al LIDL a comprar provisiones: un poco de todo, fiel a su estilo. Entre otras cosas ha comprado lo necesario para hacer la comida de hoy: pasta de lentejas con tomate y verduras. También ha traído caprichos para Indi y caprichos para mí (ciruelas pasas para mejorar el tránsito intestinal). A media mañana me he despedido de la cama y he pasado por la ducha para despejarme. Después he puesto manos a la obra con la comida: salsa de tomate de las mías y seguido pasta de lentejas con espárragos verdes, tomatitos cherries y setas. Una comida como debe ser. Al poco de terminar la comida he podido, por fin, cagar en condiciones, tema que me tenía preocupado. En fin. Y después de comer... Raquel a la calle (yoga, tiendas, Mercadona, etc); yo a la butaca (he visto la peli «¿Qué me pasa, doctor?», muy divertida). Raquel hace la cena: tortilla de calabacín y unas yemas de espárrago. Y así, recuperando lentamente la armonía corporal; lentamente. |