Tras la declaración de guerra de Inglaterra contra España en 1624, alentada por el rey Carlos I de Inglaterra y su valido George Villiers, I duque de Buckingham, y con el apoyo de las Provincias Unidas de los Países Bajos, en 1625 se organizó una gran flota anglo-holandesa con el objetivo de atacar algún puerto español importante y capturar la flota de Indias proveniente de América. Entre los días 1 y 7 de noviembre de 1625, la flota al mando de Sir Edward Cecil atacó la ciudad española de Cádiz con 10 000 hombres. La escasa preparación de las fuerzas inglesas, la mala organización de la expedición y la sucesión de errores estratégicos de sus mandos supusieron el fracaso total de la misión. Fernando Girón, gobernador de Cádiz, junto con el duque de Medina Sidonia, consiguieron rechazar el ataque, que se saldó con la muerte de aproximadamente 1000 atacantes y la pérdida de 30 naves anglo-holandesas . La ciudad de Cádiz (14 000 habitantes en 1625), gozaba de una posición privilegiada en el comercio con las Indias ,siendo el punto de llegada de la flota que proveniente de América. Ya en 1587 Francis Drake había destruido la flota amarrada en la bahía de Cádiz, y en 1596 Robert Devereux, II conde de Essex había saqueado la ciudad. Con estos antecedentes, las fortificaciones de Cádiz habían sido reforzadas en los primeros años del siglo XVII, incluyendo la construcción del castillo de Santa Catalina y la torre del castillo de San Sebastián . El fallido ataque a Cádiz de 1625 supuso para Inglaterra graves pérdidas en dinero y prestigio, y fue el único gran enfrentamiento de la Guerra anglo-española (1625-1630). |