Otro día en el frente
1 comentario miércoles, 23 de abril de 2025

Estoy luchando a brazo partido contra los hábitos perniciosos, los que consumen el alma y consumen el cuerpo; es un duelo al sol, un solo ante el peligro. Para que el esfuerzo dé resultado y que no me desgaste más de la cuenta, tomo caminos sencillos y trillados: camino, escucho música, compro ropa, me ocupo de las tareas del hogar; y evito los caminos escabrosos: no pruebo el alcohol (en esto me he concedido, y lo hago por Raquel, un día a la semana en el que me permito tres o cuatro copitas rasas de vino, y ya), no fumo nada de nada (esto me está resultando más fácil, ya que Raquel no se siente interpela por este propósito, ella fuma lo que le apetece, procura esconderse o disimular, pero no me afecta, de momento), y no como desaforadamente, ni mucho menos (en esto también Raquel se siente muy interpelada, y si yo decido que me quiero saltar algún momento alimenticio, fundamentalmente los picoteos entre horas y los pinchos en los bares, ella me secunda pero se pone de una hostia que pa qué te cuento; esto es muy perturbador y crea muy mal ambiente, ella lo vive como si le estuviera llamando gorda o algo así y no tiene nada que ver con eso, obviamente, yo sólo quiero perder una talla o algo así). Hoy la cosa ha ido más fluida.

Antes de las nueve ha salido a dar una vuelta. Ascensores de Solokoetxe, Ronda, Ribera, Campo Volantín, IMQ Zorrozaurre, Mercadona Deusto, metro salida Zabalbide, BM, casa. En el Mercadona he comprado cosas nada urgentes; cosas como café, rosa mosqueta, hierba para Indi, chuperreteos, etc. En el BM medio kilo de carne picada de cerdo, una pechuga entera fileteada, almendras, etc.

De vuelta en casa me pongo manos a la obra: cuelgo una colada que puse en la lavadora antes de salir, cocino unos filetes rusos para la comida del mediodía, y me relajo un rato. A la una preparo la comida (sencilla hoy): puré de lentejas de ayer y filetes rusos con tomate de ayer (jeje); muy rico todo. Al terminar recojo todo, me visto de nuevo y salgo a caminar: tengo los pies ardiendo (llevo las botitas azules de frío y agua, un error de cálculo) y me parece genial idea entrar al Decathlon a buscar algún calzado de buen tiempo, que pegue bien con el estilo de los pantalones nuevos y que solucione el problema del momento, y los encuentro, unos que me han encantado y salgo ídem de allí (y baratos 34€). Con los pies refrescados me paso por el Lefties a recoger un pantalón que encargué por online, idéntico a los dos del día anterior, pero en color gris, que me gustó el que más pero que no tenían in situ la talla L, la mía. Del Lefties me voy al Primark a comprar un par de camisetas S negras, que me molan y no quiero esperar a que quiten la oferta. Metro y a casa; estoy sintiendo molestias en la zona operada y creo que es el momento de descansar en casa: son casi las cuatro y ya está bien por hoy. Raquel se viste y se va a sus cosas y sus bailes, y yo me apalanco en la butaca hasta las seis, más o menos. Recojo la colada y me dispongo a esperar la llegada de la nena.

Ya sé que todo lo que he contado suena muy trivial, pero me sirve para mover los dedos, de manera similar a cuando se hacen escalas en el mástil de la guitarra (tiempo ha de esto jeje).



Estamos viendo una serie sueca, «La cúpula de cristal», que me agrada lo suficiente como para querer verla entera, que no es poco.

#caminata - #mercadona - #deusto - #decathlon - #lefties - #primark - #serie - #cupuladecristal

comentarios
1alberto 
24/04/2025 8:35:50
GlasKupan

© Zalberto | enero - 2026