copy&paste de algún sitio por ahí
Primero creímos en Dios, después en la Humanidad, pero como la Humanidad parece que no es capaz de organizar el desastre, ahora creemos en la Naturaleza.
La naturaleza es caótica, polimórfica, excesiva.
La milonga de la ecología moral y de la ética verde es que la naturaleza solo nos va a inspirar valores buenos.
Y no. La naturaleza es algo demasiado complejo. Como cuando la gente que dice que va al campo para encontrarse a sí misma…
Pues no. Es como si la naturaleza se convirtiera en una proveedora de servicios. ¿Y quién ha dicho que para solucionar los problemas necesitemos esa simbiosis con no se sabe qué?
La naturaleza no existe. Existen procesos naturales. Esa idea idílica de que la naturaleza está ahí esperándonos y que si la conservamos y la cuidamos nos va a perdonar y nos va a convertir en personas buenas y entonces...
La gente quiere ser neorrural porque mola ir con una camisa de franela de cuadros a leer a Thoreau a una cabaña; pero lo neorrural no es eso. Un informe hablaba hace poco del problema de las ambulancias en el medio rural. En Soria llaman a los curas el 113 porque llegan donde no llega el 112. El tema del neorruralismo vende desde el punto de vista turístico y moral. Están prosperando los moralistas disfrazados de lechuga porque también la vuelta al campo es un reclamo espiritual. |