A grandes rasgos. Antes de las nueve llego a Sani en metro, bajándome en la boca de Sarriko, para pasar por casa a recoger la notificación del Ayuntamiento para hacer efectivo el impuesto de circulación. De ahí me acerco al BM de Sarriko a comprar algún capricho para Indalecio; un par de latitas que no ha probado aún -más tarde en casa puede comprobar que no eran de su agrado, chos-. Allí mismo cojo el metro y me bajo en Santutxu para ir al BM a comprar lo necesario para preparar pesto, o sea, pistachos y albahaca. Ya en casa me pongo a lo de siempre: coladas, orden, cocinar. La comida, que ha elegido por Raquel, es un plato de pasta de lentejas con guarnición de coles de Bruselas, queso Ricota y aliño de pesto -me ha quedado bastante bien-. Raquel marcha a media tarde a sus cosas y yo holgazaneo con Indi hasta la hora de ponerme a cocinar; esta noche cenamos revuelto de setas y tomate gordo con aceite y sal. Un día sencillo, rematado en la cama con el zapeo de series, esta vez sin éxito, cosa que no resulta extraña teniendo en cuenta la cantidad de series que vemos y que chequemos.
Nota Raquel La nena ha ido a media mañana a consulta con Susana, aprovechando la cita que era mía y que anulé por hastío sanitario. Ha salido contenta: no hay nada mal a la vista y se puede ir de vacaciones tranquilita. |