 Mañana muy ocupada preparando todo para recibir a Rebeca y Txetxu. Vamos al Consum a comprar muchas bebidas, con y sin, y algunas viandas variadas; yo necesitaba patatas y huevos para hacer una tortilla de patatas; cervezas, sidra y Barbadillo. En el cortijo nos afanamos en despejar la habitación de dos camas y en redecorar el porche y la zona común. Los huéspedes llegan a eso de las dos y media, sin novedad. Comer, beber, piscina, jugar a adivinar canciones y comer, beber, y comer, beber. Sobre casi la medianoche cada cual se acuesta como puede. Bueno, bien. |