 Se nos viene un sábado de calor agobiante y para no pasar todo el santo día metidos en el cortijo, nos animamos a ir al pueblo caminando para comprar cuatro cosas y echar unos potes y tapas. Cuando ya salimos por el camino, a la altura de la casa de José Antonio nos encontramos con éste que está a punto de subir al coche para bajar a Motril, y le digo que nos acerque al pueblo -guay- y él me dice que me iba a llamar para pedirme que le pusiera el riego a los aguacates a primera hora del domingo; todos contentos. Un pase por la calle principal para echar una caña. Un pase por el Covirán para comprar un bote de bonito del norte. Un par de cañas en el Limonero; mientras estamos en ello me acerco a los boxes de Amazon a retirar una batidora que encargamos el jueves, cuando cascó la de la casa, haciendo gazpacho. Caña en el Empalme y compra de vino y queso donde Antonio, al que no había visto aún. En casa cocina Raquel todo muy rico y dedicamos el resto del día a descansar, baños en la piscina, ver tele en cinemascope, mucho móvil y en ese plan. Bien, pero mucho calor. |