En casa hace mejor tiempo
3 comentarios lunes, 11 de agosto de 2025

Estos días se están poniendo las cosas bastante crudas y además no auguran un buen porvenir; lo previsto. Un calor que asciende de la mano de las horas del día y que alcanza el clímax cuando el sol está en lo alto y las sombras son el gran objeto de deseo, del colectivo deseo. En mi caso puedo y debo decir que «me son indiferentes los criterios de la masa: me quedo en casa, enciendo el aire acondicionado en modo cool, pongo en marcha cadenciosa todos los ventiladores de techo y cierro todas las aperturas al exterior infernal» -curiosa semejanza de los vocablos infernal e invernal-.
¿Madrugar? Por supuesto, viviendo con un felino de suave y sedoso pelaje negro broncíneo es inevitable dormir a salto de mata, dulcemente perturbado en lo onírico por maullidos y gruñidos, y caricias y besos que a uno le empujan fuera del tálamo a caminar trastabillando hacia la cocina para alimentar las ansias del señorito Indalecio. Esta madrugada también.
Y tras abandonar los vapores del sueño qué hay más placentero que beber un café etíope calentito mientras se fisga el mundo desde la ventana telemática y se escudriña la verdad entre tanta paja mental y tanta falsedad intencionada. En fin. A las ocho en punto nos hemos conectado a la clase de Maite y hemos ejercitado la parte superior del cuerpo, ésa que tiene tantos sustantivos, tantos adjetivos y tantos adverbios. Después Raquel ha querido practicar yoga y se lo he concedido, aún a pesar de lo muy resentidas que se encuentran mis piernas inferiores; que las superiores también están quilicolo. Ducha y al BM. Lechuga, patatas, solomillo de cerdo, pollo para congelar en piezas, queso fresco y huevos. Raquel tampoco es que tenga mucha faena y a la pregunta de «¿a qué hora quieres comer?», su respuesta ha sido «cuanto antes». Poner la lechuga a remojo con una cebolleta; untar el solomillo con mostaza al estragón, sal, AOVE, pimienta, orégano, tomillo y jengibre en polvo, y dejar reposando en la nevera hasta el momento de colocarlo en la Air Fryer para su tratamiento aerotérmico; colgar colada de cuatro cosas; las cosas que molan.
Muy rica la ensalada, muy en su punto el solomillo -12 minutos por un lado y 15 por el otro, ambos a 180º-. Muy rico el apalanque en el sofá mientras con el mando recorro los triquicientos canales televisivos sin ansia ni prisas vanas. A media tarde comparece desde el dormitorio Raquel, dispuesta a ejercitar la mente y el cuerpo con las milenarias artes tibetanas o de los alrededores; mis piernas y mis pies van los pobres muy justitos, lo intento pero cuesta.
Cenamos manzana con patata cocida, queso fresco y tofu, aliñado toto ello con gracia y salero. Vemos un rato a Chicote y nos acostamos a descansar y pillar el sueño de la mano de una serie, una más: hemos comenzado a ver una de un muchacho que es un poco raro y que se junta con una muchacha más rara aún, etcétera; no recuerdo el nombre, pero ya lo informaré en su momento.

#oladecalor - #solomillo - #airfryer

comentarios
3alberto 
12/08/2025 12:58:37
Solomillo a la Air Fryer
Embadurnar con cosas como mostaza, aceite, orégano, jengibre, ajo en polvo, etcétera.
En la Air Fryer a 180ª, 12 minutos por un lado, 15 por el otro. Los 15 podían ser menos, 13 o 14, pero ha quedado bien así.
2alberto 
12/08/2025 12:19:13
Diccionario
Definiciones de la Real Academia Española · Más información

invernal


  1. adjetivo
    Perteneciente o relativo al invierno.
    Similar: hibernal, invernizo, frío, gélido, helado, crudo, inclemente, hiemal
    Opuesta: estival, veraniego
  2. adjetivo
    Propio del invierno.
    Similar: hibernal, invernizo, frío, gélido, helado, crudo, inclemente, hiemal
  3. nombre masculino
    Establo en los invernaderos, para guarecerse el ganado.
1alberto 
12/08/2025 12:18:45
Invernal es un tipo de edificación o recinto aislado destinado a albergar el ganado durante buena parte de las estaciones equinocciales, simultaneándolo con majadas,[1]​ establos, o corrales.[2]​ Algunos etnógrafos los consideran endémicos de la cordillera Cantábrica.

© Zalberto | enero - 2026