Martes de tranquis
martes, 14 de octubre de 2025

Me encantan los días laborables, y no me preguntes porqué. Un martes sin nada importante de lo que ocuparme, sin contratiempos, sin tareas inexcusables, sin obligaciones, es un martes como dios manda, de los buenos.
Me basta con usar parte del tiempo en las tareas cotidianas -que reconozco que me gustan- y el resto del tiempo en mis movidas de webmaster e intelectual sabiondillo. En el tema de lo cotidiano es prioritario el mundo de la cocina: las compras, la comida y la cena. Pero antes de nada toca dedicar una hora a partir de las ocho a mover el esqueleto con pesas y gomas, siguiendo las instrucciones de Maite -que hay que decir que apenas modifica nada, pero buen-; sesión de piernas esta mañana.
Después del culto al cuerpo en la parte física, continuo con el culto en la parte estética: ducha, afeitado y maqueado para salir a la calle tal que pimpollo otoñal. Sí, he salido mochila azul al hombro a recorrer el circuito de muchos otros días. Ascensores de Solokoetxe, Casco Viejo, Puente del Arenal y primera etapa en Primark. Caen dos camisetas de las de 3,5€, con estampados pectorales y sedosas y hermosas. Segunda etapa en la sexta planta del Corte Inglés; caen dos bolsas de medio kilo de café de Etiopía y una, también de medio kilo, de intenso café ugandés, de Uganda. 48€ invertidos en café. Donde las mascotas le compro a Indi un pack de tarrinas de las que le molan. Tercera etapa: regreso a casa con los frutos de mi expedición.

Culinaria.


Comida. Coliflor pequeña de primero y pechuga de pollo a la plancha con guarnición de coles de Bruselas salteadas de segundo; de postre cuajada, creo.
Cena. Tortilla de calabacín, cebolla y chalota, con guarnición de cherris salteados; de postre yogur, creo.

Bricomanía.


A destacar en este día el trabajito de bricolaje que me curré como quien no quiere la cosa: la instalación de una luz de manejo "manual" en el interior del módulo de la caldera, para poner luz en la oscuridad del escurridor. Para ello tuve que instalar un enchufe mural en el interior del módulo, que requirió taladrar para pasar la alimentación desde la parte superior; después monté una de las tiras de led que compré hace meses en AliExpress sobre un trozo de tabla de aglomerado chapado en melamina imitación roble, y sujetado todo ello con bridas, etcétera. Y el resultado es impecable, un éxito de público y crítica.
También, y no menos importante, anotar aquí para que permanezca en el recuerdo la labor incesante que está llevando a cabo Raquel en el almacenamiento de su armario empotrado, mandando a paseo motrollón de ropas que no usa y que sólo acumulan polvo y malas sensaciones.

Notas.


Una de las conteras de la escalera negra Vervi se ha roto y amenaza con rayar el suelo si no se le da una solución oportuna. En un primer momento mi reacción es comprar una escalera nueva; pero tras relajar un poco mi matriz de impulsos opto por rastrear en Amazon y a la primera de cambio doy con un repuesto a un precio muy razonable, 11€, que se va hasta los 18€ por los gastos de envío, pero que encargo igual. Se supone que llegan el jueves.
España golea 4-0 a Bulgaria en la fase de clasificación para el próximo Mundial de Fútbol.

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© Zalberto | enero - 2026