 Raquel sale a una clase de yoga a las nueve y media. Yo voy de compras al BM pensando en el domingo. Lechugas, tomates, etc. Después me voy ando un voltio al Guggenheim. Al salir llamo a la nena y quedamos en el bar de La Oka y ahí empezamos el auténtico sábado sabadete... Casco Viejo, Plaza Nueva, Extremeño, la vecina y su perrete Lur con cono, la Tata y Jorge, Karim y el perejil, música en casa, cervezas terraceras y Raquel retrotrayéndose a la adolescencia con sus sonidos y sus dolores. Me acuesto con Indi mientras en la sala se escucha la voz insoportable de Silvio Rodríguez y las sobadas cancioncitas de María Dolores Pradera. En fin, un poco para olvidar y otro poco para recordar. |