 Los preparativos para el inminente viaje de vacaciones al Sur han dado comienzo. Ya está elegido el alojamiento en Ciudad Rodrigo, donde vamos a pasar dos noches; los Apartamentos Adarve, junto a la Muralla. También están organizadas las actividades del jueves, el día que pasamos al completo en la zona; visita al yacimiento prehistórico de Siega Verde y comida en un restaurante guapo sito en Las Hurdes -esto último esté un poco en el aire, en función de cómo esté el tiempo y el resto de condiciones-. En el último momento Raquel ha decidido cogerse libre el miércoles para poder arrancar a primera hora y disfrutar de toda la tarde en Ciudad Rodrigo, suficiente para conocer lo conocible; este cambio de última hora también ha condicionado lo relacionado con la comida, que hemos pensado en hacerla en el apartamento con elaboraciones llevadas desde casa a medio preparar; ensalada campera es el plato elegido, por ser apetecible y fácil de transportar. Raquel tiene cita para vacunarse de la gripe a la una en la Avenida del Ferrocarril; yo también tenía, pero la he anulado, para prevenir posibles efectos secundarios en pleno desplazamiento vacacional, dado que soy el único conductor disponible. Lo cotidiano. He hecho salsa de tomate para acompañar a una pasta fresca que teníamos comprada desde hacía un par de días y a la que había que dar salida. Pasta fresca: la comida del día. Con salsa de tomate, tomates cherris y guarnición de coles de Bruselas; riquísimo todo. El resto del día en modo perejil. Raquel sale a yoga, pero no culmina: se siente febril, consecuencia sin duda de la vacuna de la mañana, y reaparece en casa a media tarde, en plan mimos sin límite, jajaja. Cenamos tortilla de jamón york con cherris. Raquel se acuesta; yo me quedo hasta las tantas fumando petas y viendo tele al azar, ya se sabe. |