 Comienza el viaje... Salimos a eso de las nueve y media, con el coche cargado hasta los bordes. El tiempo es perfecto para conducir. Pasado Burgos hacemos una primera parada para estirar las piernas y hacer un amago de almuerzo en el Restaurante Rio Cova, una eme de las mayúsculas. Apartamentos Adarve, 1ºA. La entrada se hace mediante código (3199 y 3199A). El coche lo aparco frente al portal; mejor imposible -tenemos que poner OTA que sale a precio de risa-. El apartamento nos mola. Dejamos los trastos y salimos a ver de picar algo y eso. Casi todo está cerrado, y el ambiente es gélido. Entramos a la Catedral y al Parador -donde nos triscamos una tabla de quesos-. Echamos unos potes y tras enfadarnos por culpa mía reculamos al apartamento a cenar chorizo y salchichón que compramos en una tienda a la que entramos buscando vino tinto. Poco a poco recobramos la positividad; cenamos y Raquel me regala con un cogollito que se ha traído de casa -es taaan mona-. |