 Esta noche he soñado intensamente con Mikel. Mi pensamiento tiene ahí un dolor muy grande, una angustia, una historia mal resuelta que nunca podré resolver o aclarar o cerrar; una herida que nunca ha dejado de sangrar y que ha condicionado toda mi vida, mi comportamiento, mis elecciones, mis pasiones, todo, todo ha estado y sigue estando condicionado por su muerte, su ausencia, su recuerdo, por los interrogantes que nunca podré desvelar. Un sueño que no ha llegado a convertirse en pesadilla, pero casi. No voy a detallar porque no es necesario, quizás ni conveniente. Empezamos la jornada haciendo yoga en pareja; me gusta aunque lo paso mal, pero me sienta bien, así que... El día, por otra parte, ha sido plácido. Un hecho ha marcado el espíritu general: que Karim me ha mensajeado que tenía el perejil que le pedí el sábado en pleno frenesí alcohólico y musical. No podía decirle que ya no lo quiero, obviamente; así que me lo he montado para pasarme por el bar a recoger el pedido, disimulando la movida con un pase por el LIDL a comprar agua con gas y leche. No me atrevo a contárselo a Raquel, no quiero que se enfade y sobre todo me da miedo decepcionarla. En fin, joder. Después del LIDL hemos salido juntos a dar una vuelta. Bocata de pechuga y café en el Piérolas. Devolución de una movida de la nena en la zapatería y compras vegetales en el LIDL. De la comida me he encargado: presa ibérica a la plancha acompañada de verduras salteadas, setas y coles de Bruselas; también unas patatitas a la Air Fryer. Muy rico todo. Después apalanque y tele; he empezado a ver una serie biopic centrada en la figura de Mussolini; me ha gustado. |