Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, Murakami - Notas
1 comentario sábado, 22 de noviembre de 2025

{Lectura concluida el miércoles 17 de diciembre de 2025 a eso de las 20 horas}
El joven Tooru Okada, que acaba de dejar su trabajo en un bufete de abogados, recibe un día la llamada anónima de una mujer. A partir de ese momento, la existencia de Tooru sufre una extraña transformación. Su mujer desaparece, comienzan a surgir a su alrededor misteriosos personajes, y lo real se degrada hasta cobrar tintes fantasmagóricos. Mientras los sueños invaden cada vez más la realidad, Tooru Okada deberá resolver conflictos que ha arrastrado a lo largo de toda su vida.



Personajes del Libro:
Tōru Okada: El protagonista de la novela, un hombre tranquilo y algo perdido que comienza una búsqueda para encontrar a su esposa, Kumiko.
Kumiko Okada: Esposa de Tōru, cuya desaparición desencadena la serie de eventos extraños que ocurren en la novela.
Noboru Wataya: Es el hermano de Kumiko y representa un contraste con la vida tranquila de Tōru.
Malta Kano: Una mujer con habilidades psíquicas que colabora con su hermana Creta Kano.
Creta Kano: Una mujer que juega un papel importante en la historia, involucrada en una serie de eventos que afectan a Tōru y otros personajes.
May Kasahara: Una adolescente que se vuelve amiga Tōru y lo convence para que baje al fondo de un pozo.
El pájaro que da cuerda al mundo: Aunque no es un personaje en el sentido tradicional, el pájaro y su simbolismo están profundamente conectados con la trama y los temas de la novela.
El Sr. Honda: Un hombre mayor que también tiene un papel fundamental en la historia, aunque en un plano más misterioso.
Nutmeg: Una mujer misteriosa que se convierte en amiga de Tōru. Tiene un pasado enigmático.
Cinnamon: El hijo de Nutmeg, que le ayuda las operaciones de su trabajo.


1


Noboru Wataya
Dónde estás?
Es que el pájaro-que-da-cuerda,
no te ha dado cuerda?

4


Al regresar a casa, Kumiko estaba de buen humor. De un humor excelente, podría decirse. Ya eran casi las seis cuando volví de la cita con Malta Kanoo y no tuve tiempo de preparar una cena en toda regla antes de que llegara Kumiko. Hice una cena sencilla a base de congelados. Nos los comimos con una cerveza. Ella habló de su trabajo, como hacía siempre que estaba de buen humor. A quién había visto aquel día en la oficina, qué había hecho, qué compañero suyo valía y cuál no: ese tipo de cosas.
Yo escuchaba, asintiendo. No prestaba atención a más de la mitad de lo que decía, pero no porque me fastidiara escuchar. Dejando a un lado el contenido del discurso, en la mesa me gustaba oírla hablar de su trabajo con tanto entusiasmo. «Hogar», pensé. En su seno, cada uno tiene que cumplir el rol que le ha sido asignado. Ella hablaba del trabajo, y yo preparaba la cena y escuchaba. Esto difería bastante de la vaga imagen que me había hecho del hogar antes de casarme. Pero era el hogar que yo había elegido. Yo, evidentemente, tenía una familia cuando era niño. Pero no la había elegido. Me había sido asignada de manera natural e irrefutable. Ahora vivía, sin embargo, en un mundo que había elegido mediante un acto de voluntad. Mi hogar. Quizá no fuera perfecto, pero, hubiera el problema que hubiese, yo estaba dispuesto a aceptar y tirar adelante este hogar, un hogar fundamentalmente mío. Era, en definitiva, algo que había elegido y, si surgían problemas en él, debía de tratarse de problemas inherentes a mi modo de ser.

9
La empresa de pelucas estaba en Shinbashi. En el metro, May Kasahara me explicó someramente en qué consistía la investigación. Según me dijo, tendríamos que ponernos en una esquina y contar cuántos calvos (o personas cuyo pelo clareaba) pasaban por la calle. Según el grado de calvicie, se clasificaban en tres categorías. «Ciruela»: personas a quienes les clareaba un poco el pelo; «bambú»: personas a quienes les clareaba bastante el pelo; «pino»: personas completamente calvas.

9
Después nos sentamos en la boca del metro de delante de Wakoo y, durante horas, contamos calvos.

10
"He conocido a una chica muy rara de dieciséis años que vive por aquí y hemos ido juntos a hacer un trabajillo, sabes?, una encuesta para un fabricante de pelucas. Pagan mejor de lo que esperaba."

10?
... el destino es algo que se debe mirar volviéndose hacia atrás, no algo que deba saberse de antemano.

2.6
... testamento ológrafo, que, como su nombre indica, debe estar escrito a mano por la persona en cuestión.

3.3
A las cuatro de la madrugada, cuando todo estaba en silencio, podía oír cómo crecían las raíces de mi soledad.

No podía dejar de lado, a mi antojo, la realidad.

Me daba la sensación de que todo estaba decidido de antemano. Y que luego la realidad lo calcaba todo minuciosamente.

4
Una sonrisa le flotaba en el rabillo del ojo como dibujos hechos por el viento en la arena.

10
Todos piensan que la guerra tiene la culpa de todo. Pero no es así. La guerra no es mas que una de las muchas cosas que pueden ocurrirle a uno.

11
"Donde hay voluntad se abre un camino" no sirve tratándose pelos caídos.

16
Un día decidí escribir un diario, pero no tenía nada que poner, así que lo dejé una semana después. Porque la verdad es que iba repitiendo, día tras día, lo mismo

19
En primer lugar, es un misterio que a un par de ranas aburridas como mis padres les saliera una hija como yo. Éste es un gran misterio. Porque, ya sé que yo no soy quien debería decirlo, pero lo cierto es que yo soy más normal que ellos dos juntos. No es que esté presumiendo, es la pura verdad. Y no digo que yo sea gran cosa si me comparo con ellos, pero, humanamente, sí puedo decir que soy más recta.
[...]
Por ejemplo, ¿por qué a todos los que me rodeaban acabé resultándoles tan antipática? Jamás hice nada especialmente malo. Llevaba una vida muy normal. Y, sin embargo, un día, de repente, me di cuenta de que no le caía bien a nadie. Y, la verdad, nunca he llegado a comprender por qué.

24
Avanzar con eficacia hacia una dirección errónea es peor que no avanzar hacia ninguna parte.

31
Hablando con franqueza, no se puede decir qué es lo mejor. En el mundo de la política, lo importante no es la teoría sino los resultados.
[...]
En mi familia, no hay ni uno que se salve de los problemas de estómago. Viene de eso que llaman ADN. Mi familia no hereda más que cosas absurdas. Calvicie, caries, estómago delicado, miopía.

32
Malta Kanoo llevaba una trinchera.

Me parecía imposible que la situación pudiese empeorar a consecuencia de aquel trato. Pero, en definitiva, me equivocaba. El infierno, realmente, no tiene fondo.

36
Las personas no siempre envían mensajes para comunicar verdades

39
los patos son gente divertida. Por más tiempo que pase, no me canso de mirarlos. No entiendo cómo las demás chicas se desplazan lejos y pagan dinero para ver películas aburridas en vez de interesarse por esta gente. Los patos vienen volando, por ejemplo, aterrizan sobre el hielo y, a veces, resbalan y se caen. Mirándolos, yo me río sola. La gente pato no lo hace para que me ría, por supuesto. Se toman muy en serio su vida

41
Me da la impresión de que debía de creer que, llevando una vida normal, todo tenía que salir bien por sí solo. Claro que, por lo visto, no me ha ido tan bien como esperaba, ¿verdad? Mira por dónde.

#murakami - #notas - #lectura - #pajarodacuerda - #leido

comentarios
1alberto 
17/12/2025 6:05:18
Hirohito (裕仁? pronunciado /çi'ɺ̠oçito/; Tokio, 29 de abril de 1901-Tokio, 7 de enero de 1989) fue el 124.º emperador de Japón según el orden de sucesión tradicional, reinando sobre el Imperio de Japón desde el 25 de diciembre de 1926 hasta el 2 de mayo de 1947, después siendo emperador del Estado de Japón hasta su muerte. Subió al trono tras la muerte de su padre Yoshihito. Fue sucedido por su quinto hijo y mayor de sus hijos varones, Akihito.

Hirohito y su esposa, la emperatriz Kojun, tuvieron siete hijos, dos hombres y cinco mujeres. En Japón, los emperadores reinantes son solo conocidos como “el Emperador.” Él ahora es conocido primordialmente por su nombre póstumo, Shōwa (昭和 Shōwa), que es el nombre de la era de su reinado; por esta razón también es conocido como el emperador Shōwa (昭和天皇, Shōwa-tennō). A partir de 1979, Hirohito fue el único monarca del mundo que llevaba el título de “emperador.” Fue el emperador más longevo y mantiene el tiempo de reinado más largo en la historia japonesa, asimismo es uno de los monarcas más longevos del mundo.

© Zalberto | enero - 2026